vivo2018

Teatro Apolo: "Uno para todos y todos para uno"

La imagen muestra  un gran grupo de manifestantes, frente al edificio del entonces Teatro Apolo, pidiendo que no se realice su demolición.

Ese hecho fue muy importante para la actividad teatral porque, por esa fuerte manifestación, se logró la sanción de la ley 14.800 que establece que, en caso de demolición de salas teatrales, el propietario debe construir en el nuevo edificio, un ambiente teatral de características similares a la sala demolida.

Hagamos un poco de historia: El TEATRO APOLO comenzó a construirse en 1886 en Avenida Corrientes 1382 de la ciudad de Buenos Aries. En ese entonces sólo había, en esa tradicional calle - en aquel momento angosta - , una decena de salas teatrales.

El Apolo estaba diseñado para poseer una platea de 20 filas y 72 palcos. Fue una construcción lenta y se inauguró en Marzo de 1892. La obra elegida fue “Divorciémonos”, se dividía en tres actos y la interpretó la Compañía de la española Concepción Aranaz. Fue una función a beneficio de las Damas de la Caridad.

Por ese escenario pasaron intérpretes, compañías y géneros muy variados: comedias, dramas, espectáculos musicales, bailes, y hasta contrapuntos de payadores. Entre las figuras más destacadas, podemos mencionar a: Luis Arata, Guillermo Battaglia, Olinda Bozán, Eloísa Cañizares, Roberto Casaux, Andrés Chazarreta, Enrique Santos Discépolo, Carlos Gardel, Miguel Ligero, Tito Lusiardo, Lola Membrives, Tita Merello, Delfy de Ortega, Roberto Payró, Francisco Petrone, los hermanos Podestá, Horacio Quiroga, los hermanos Ratti, Enrique Serrano, Leonor Rinaldi, Abel Santa Cruz, Perla Santalla, Paulina Singerman, Alberto Vaccarezza , entre otros muchos.

Sin embargo, en 1958, la sala estaba cerrada y próxima a demolerse. Fue entonces cuando la comunidad artística decidió movilizarse en pos de una solución. Protestas, marchas, peticiones y, hasta una entrevista con el entonces Presidente de la Nación Arturo Frondizi, fueron necesarias par lograr el objetivo. Esas marchas estaban encabezadas por Luis Arata, Milagros de la Vega, Roberto Escalada, Narciso Ibañez Menta, Mario Lozano, Mecha Ortiz, Francisco Petrone y Luisa Vehil, entre otros.

La solución definitiva llegó en 1959 cuando se concretó la Ley 14.800, antes mencionada.

Cumplida la Ley, se realizó el nuevo edificio. La Compañía “Nuevo Teatro”, encabezada por Alejandra Boero, su pareja, Pedro Asquini, y Jorge Hacker compraron, en 1966, esa sala. Para ellos armaron la Cooperativa de trabajo en el “NUEVO TEATRO APOLO”. Nuevamente, brillaron grandes figuras sobre ese escenario: Héctor Alterio, Lucrecia Capello, Rubens Correa y Enrique Pinti, entre otros.

Pero, otra vez, la sala se encontró en problemas. En la década del 70, los problemas económicos obligaron a la Cooperativa a vender las instalaciones. Así nació el CINE-TEATRO LORANGE, que tuvo varios dueños.

El tiempo siguió su rumbo y, 30 años después, en 2008, el establecimiento fue adquirido por la artista plástica y productora teatral Isabel Majdalani. Ella, con el apoyo de sus hijos, impulsó el resurgimiento del teatro, esta vez, rebautizado con su nombre original: Teatro Apolo. Este proyecto familiar, encabezado por Isabel y su hijo Gonzalo, le permitió a la sala lograr muchos cambios positivos. Se reconstruyeron las instalaciones, se remodelaron las ocho plantas del edificio, se restauró la entrada de la galería, se renovaron las butacas, los camarines, los equipos de sonido y de iluminación, se aumentó el tamaño del proscenio y la altura del escenario, se acondicionaron los discos giratorios poniéndolos nuevamente en funcionamiento y se cambiaron el telón y la cámara negra.

El 27 de julio de 2009 se reinauguró el TEATRO APOLO con la puesta del “Rey Lear”, protagonizada por el gran Alfredo Alcón, acompañado por Joaquín Furriel, Juan Gil Navarro y Roberto Carnaghi, bajo la dirección de Rubén Szuchmacher. Una sala con capacidad par 540 personas.

 txlaindetidadsagaicasatactoresargentor